jueves, 2 de enero de 2014

Coria (Caurium). Cáceres

Puente Viejo o Puente Medieval, visto desde la Catedral
 
 
Nuestra afición por la música, nos llevó al grupo Coro Francisco Salinas de Salamanca, a viajar a Coria. Yo desconocía por completo la importancia de Coria, como la MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE CORIA. Y me sorprendió nada más bajar del autocar ver asomar una alta torre de un castillo,

 
 
 
 
que resultó ser la torre del Castillo de Coria y Palacio de los Duques de Alba y que actualmente pertenece a la familia de Rafael Sánchez Ferlosio, premio Cervantes y gloria de las letras caurienses.
Plaza del Rollo

Farola que sustituyó al Rollo, en la plaza de su nombre


Al fondo, divisamos la Catedral
 
 
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Y comenzamos a pasear por sus calles con sabor y limpias, hacia la Catedral de Santa María de la Asunción, en la que teníamos que dejar nuestros trajes y demás equipaje pues nos esperaba una guía para mostrarnos algunos de los lugares importantes.


 
 
No teníamos mucho tiempo porque teníamos concertada una comida a las dos del mediodía. Y el primer lugar escogido fue el Convento de la Madre de Dios.
Fachada del Convento de la Madre de Dios, en la calle de las Monjas.
 
 
Pero primero, un poco de historia, ya que antes de que los romanos la colonizaran y  levantaran esas impresionantes murallas, ya existía como Caura.

 
 
Un primer asentamiento continuado ha quedado documentado con el pueblo vetón, de estirpe celta, que sobre los siglos VIII-VI a. C. sitúa su capital en la antigua Caura.
 Después, en el siglo I antes de Cristo, llegaron los romanos, logrando la ciudadanía romana. Acabada la dominación romana y al igual que el resto de la península pasó a manos bárbaras, siendo reconocida con un núcleo importante en el reino hispano-visigodo, instituyéndose en aquellos tiempos la sede episcopal cauriense. Posteriormente y despues de tres siglos de dominacion musulmana, fue definitivamente reconquistada por el rey Alfonso VII. Se reinstaura la sede episcopal y por una serie de acontecimientos de poder nobiliario, pasa a formar parte como marquesado a la Casa de Alba.
Y despues de este pequeño relato de parte de su historia, seguimos con nuestra visita al convento de de la Madre de Dios, regentado por franciscanas de clausura , fundado en el siglo XII y en el que pudimos disfrutar de su hermoso claustro renacentista de planta trapezoidal en el que hay un pozo de siete lados y del que sacan agua con un cubo y una soga. Un agua limpia y potable.
Claustro renacentista. Todas las arcadas son de distinto tamaño. Y el pozo de brocal de siete lados

Pavimento mudéjar

Figuras en el pavimento mudéjar del Claustro

Hermoso pozo con sus cubo y cuerda para sacar el agua
 
 
 El pavimento de este claustro es de estilo mudéjar y la hermana que nos lo enseñaba veía figuras por todas partes. Y...al no estar cerrado, en invierno debe de hacer un frío de aúpa. Ellas hacen uns dulces exquisitos, pero...en esos momentos se había terminado los empiñonados. Nos quedamos con las ganas. Y para dejarles algo de nuestro canto, improvisamos un Ave María, que escucharon todas, aunque no las pudimos ver.
Continuamos hacia la Cárcel Real, actualmente es la sede del museo de la ciudad. Luego, parada en la plaza, donde se nos explicó la historia de las fiestas del Toro de Coria que se celebran en San Juan Bautista y que han sido criticadas por varias asociaciones ecologistas, ya que al toro se le disparan alfileres con cervatanas y cuando  lo creen oportuno, lo matan. Y antes de que muera, los mozos se abalanzan sobre él para agarrarle los testículos. La creencia de otros tiempos, les decía que recibían toda la fuerza y virilidad de los toros por esta acción.
Y después de comer, visita al museo catedralicio, no sin haber visto desde arriba el Puente Viejo o Puente Medieval, del S.XV, actualmente sin agua, ya que el río Alagón cambió su curso durante el terremoto de Lisboa.
El guía de la catedral, fantástico, nos hizo disfrutar de la visita. A todos nos llamó la atención el hecho de que la Catedral se está hundiendo, debido al emplazamiento de la misma. El techo está engullendo el magnífico retablo. Le tienen puestas unas sujecciones hábilmente disimuladas. En el museo destaca el Mantel de la Santa Cena. O el mantel que suponen que correspondió a la Última Cena. Los estudios están en marcha.
Portada del Perdón
 
 
Y ya sin tiempo, a ensayar con la coral Cauriense y a vestirnos para cantar una Misa y un concierto de villancicos después, ambas corales.
Coro Francisco Salinas, de Salamanca

Coral Cauriense

Ambas corales cantando el villancico Noche de Paz.
 
 
Una vez terminado y con cierta prisa por el horario de los autocares, cenamos y cantamos juntos en el restaurante. Un buen día de convivencia coral.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Universidad Pontificia de Salamanca.



La Escalera de Honor o Escalera Noble, obra del Maestro García de Quiñones



Hace unos días tuvimos el placer de caminar por Salamanca en compañía de otros voluntarios de la ONG en la que ofrecemos nuestro tiempo libre. Éramos un grupo cercano a los cincuenta y estuvimos confraternizando y descubriendo cosas nuevas.  Un bello recorrido por la Universidad Pontificia, su AULA MAGNA, en la que hemos disfrutado de toda la información de una guía oficial.
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Aula Mangna, que fue inaugurada el 12 de febrero de 1746

 
 


Obra de Andrés García de Quiñones, es aquí donde los estucos y yeserías alcanzan mayor originalidad y riqueza. Se trata de una crujía estrecha y alargada. Sus cuatro tramos se cubren con bóveda de cañón rebajado.

Una alegoría de la Sesión V del Concilio de Trento, en el momento en el que el Padre Laínez dirige un discurso a los padres conciliares, preside el Aula Magna. Está firmado por Juan Ruiz Soriano Tobar en 1746.

Detalle en un arco del techo.

Escudo pontificio en todos y cada uno de los bancos.
El zócalo está ocupado por una sillería con dos pisos de asientos destinados a los profesores y a los doctores de otros centros universitarios de la ciudad invitados a asistir a las conclusiones solemnes de Teología. Dicha sillería de madera, de dibujo muy simple, resulta casi austera en comparación con la lujuriante ornamentación de la bóveda. La madera, en cambio, proporcionaba cierto calor para las horas de discusión.

El Aula Magna es un magnífico marco, donde se celebran los actos institucionales más destacados, como la inauguración del curso o las ceremonias de investidura como doctor honoris causa.

Puerta en el Claustro, por la que se accede a la escalera Noble

Parte superior del clasutro, por cuyas ventanas puede asomarse y disfrutar del patio barroco.




 su PATIO BARROCO,


 su ESCALERA NOBLE,


Los turistas disfrutando de esta bella escalera.

El techo de la escalera se decora con estucos y los escudos de armas reales y de Margarita de Austria. Es evidente que exalta a los protectores del Colegio, la Virgen y los monarcas.



su IGLESIA DE LA CLERECÍA O DEL ESPÍRITU SANTO, cuya fachada principal tiene tres cuerpos.



 
El primer cuerpo presenta grandes semicolumnas corintias custodiando las tres puertas de entrada. El segundo cuerpo muestra dos óvalos con decoración barroca en las calles laterales y un gran ventanal en la central.  El tercer cuerpo es obra de Andrés Gracía de Quiñones con un relieve de la Venida del Espíritu Santo, y esculturas de la Virgen y los reyes fundadores.
 

 El interior de la iglesia es de una sola nave con capillas entre contrafuertes.
El retablo de la capilla mayor es obra de Juan Fernández en 1673 con esculturas de Juan Rodríguez.

Presenta tres calles, separadas por cuatro columnas salomónicas de orden gigante adornadas con racimos de uvas, y tres cuerpos. En los dos primeros aparecen los Padres de la Iglesia en las calles laterales. En la calle central un gran expositor inspirado en la cúpula de la iglesia y un relieve con el pasaje de Pentecostés. En el último cuerpo se sitúa un relieve de San Ignacio redactando los Ejercicios Espirituales inspirado por la Virgen en presencia de la Trinidad, flanqueado por los escudos de los reyes Felipe III y Margarita de Austria, y los cuatro evangelistas.

 La gran cúpula que ilumina el interior es también obra del arquitecto jesuita Mato, teniendo la misma altura que la nave de la iglesia, 50 m, y reforzada en varias ocasiones debido a su magnitud.


Una de las dos torres de las campanas, hasta donde se puede subir


 y Exposición Scala Coeli, con ese ascenso hasta las campanas de las torres ( 199 escalones que yo subí y bajé dos veces) y esa panorámica de los tejados de Salamanca, intentando situar todos los lugares conocidos de la ciudad.

Cuesta de Palominos y San Esteban al fondo.

Patio de la Casa de las Conchas

Salamanca a vista de pájaro. En el centro, el Ayuntamiento en nuestra Plaza Mayor,

Una mirada especial



Calle Libreros a la Iqda. y Calle Serranos a la Dcha.

La Catedral Nueva y la Universidad.

Con un tiempo espléndido y una compañía inmejorable. Fue un placer. Y disfrutar todos juntos de estos hermosos lugares, como son la Universidad Pontificia y su Iglesia de la Clerecía, con ese retablo de la capilla mayor, obra de Juan Fernández en 1673. Todo un lujo y una jornada festiva para todos nosotros.
El único inconveniento fué que perdí mi jersey y tuve que volver a subir. Y cuando estaba en lo más alto, junto a las campanas y ya desilusionado por la pérdida, me llaman desde abajo, que el jersey lo había recogido un compañero.
Así que todo en terminó bien.

sábado, 3 de agosto de 2013

Benabarre (Huesca)






Vista desde el Castillo

 

Salimos de mañana, camino de Benabarre. A mi no me sonaba de nada, la verdad. Y lo primero que fuimos a ver fue una fábrica de quesos QUESOS BENABARRE, una empresa familiar en la que el dueño no enseñó todos los pasos hasta obtener los distintos tipos de queso.

Distintos tipos de quesos de leche de cabra.

 El lugar era hermoso y tenía un gran horizonte.
Unas vistas preciosas desde este lugar.


Vimos como se ordeñan las cabras. Me resultó curioso porque no lo había visto. Incluso nos dejaron ponerles los aparatos. Ellas entraban ,se colocaban, les ponías la ordeñadora y en poco tiempo se ordeñaba a un montón. Y otra remesa.


Lógicamente a la fábrica no nos dejaron entrar, por cuestión de higiene. Al final pudimos ver a las cabras en sus recintos y algunos cabritillos nacidos aquella noche. Una degustación, compra de quesos y de nuevo al bus
Mientras esperábamos al guía. Mucho calor

Ya habíamos caminado un poco en busca del Pozo de Hielo.


 para la visita concertada de Benabarre, de la mano de un experto del Ayuntamiento, que es el que se ha encargado de la restauración que se lleva a cabo en el castillo y en el pozo de hielo. Nos contó mucho sobre la historia de Benabarre.
Benabarre es un municipio oscense en la linea divisoria con Lérida. Fue la antigua capital de la Ribagorza y una de las poblaciones mas importantes. Desde lo alto, el Castillo de los Condes de Ribagorza de estilo gótico, domina toda la localidad.
Benabarre posee una actividad turística y comercial destacable.
Tiene, además, un bien restaurado pòzo de hielo.
Exterior de este profundo pozo de hielo, con el que conseguían refrigerarse en los calores del verano.


 En su interior podemos ver cómo nuestros antepasados conseguían tener los alimentos frescos. Está un poco escondido, pero se llega bien. Está a lado de unas balsas de agua . Algunos piensan que en la antigüedad, de aquí se obtenía el hielo en las frías noches de invierno. Ahora se utilizan para riego.

Entrada al Castillo

la misma toma con el objetivo mas abierto


Luego nos desplazamos por el barrio medival de calles empinadas, para llegar hasta el castillo que ha abandonado las ruinas y está en restauración. Sus orígenes se remontan a los s.X y XI, un lugar llamado Ibn Awar, bajo dominio musulmán.
Vista del castillo desde las cercanías del Pozo de Hielo



Un lugar desde el que disfrutar de la vista. Y mas con estas nubes


Esto se veía desde la parte baja, antes de entrar al Castillo

Puede observarse el tamaño de este Castillo de los Condes de Ribagorza.


Se asienta en un cerro desde el que se denomina toda la población. En el año 1062 Ramiro I mandó edificar este castillo, con el fin de defender la plaza y su iglesia se transformó en un imponente templo gótico, que desapareció y fue desmontada para otros usos. En 1322, Jaime II decidió otorgar el título de conde de Ribagorza a su hijo D. Pedro de Aragón, restaurando así el condado de Ribagorza.
Merece la pena subir hasta su recinto, recorrerlo, recrearse con el paisaje y conjeturar sobre cómo debió de ser en su época de esplendor.
Después bajamos por sus angostas calles hasta la plaza, muy cerca de la cual nos esperaba el bus.

Una bella estampa de los restos antiguos de este bonito pueblo.